Se convirtió en faro

Se convirtió en faro,  

para muchos que vagaban  

perdidos en la tormenta   

y sacudidos por las olas.  

Se convirtió en refugio,   

lugar al que regresábamos   

sabiendo que siempre encontraríamos  

un abrazo sanador,   

un plato en la mesa   

y una palabra oportuna.  

Se convirtió en mar   

en el que nos zambullíamos,   

para recobrar la pasión primera.  

Se convirtió en árbol,   

con dos grandes ramas que apuntaban al cielo,   

pero, dobladas por el peso de sus frutos,   

nos envolvían a todos.  

Se convirtió en canción,   

y a veces sonaba muy dentro   

reavivando memorias y proyectos.  

Se convirtió en misterio,   

una pregunta eterna   

que nos libera para siempre   

de la prisión de las certezas.  

Acaba el segundo día  

Se apaga y dejo que pase, 

el viento de mediodía.  

Ha sido sinceramente,  

un soplo de viento y llama  

que apaga y no cansa. 

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s