Publicado en Adviento

Los cuatro escalones

Y te zambulliste un dia

por los escalones.

Al verte venías,

volando,

y no pude evitarlo.

! Que pena,

no pude agarrarte

solo vi, tu silueta

que alargaba la mano

y se cogía a tu cara!.

Más hubiera querido,

cogerte en el aire

y llevarte en volandas

que verte caída en el suelo.

Quedará en el recuerdo

en mí, cuando cada vez que paso

veo los cuatro escalones.

! Que ahora, fíjate

lo curiosa que es la vida

ya ,nadie pisa!

Espero que la próxima pisada

la tuya sea,

y que yo a tu mano vaya.

Publicado en Adviento

Encuentro con Jesús

.

Nunca olvidaré aquel día
cuando a mi vida llegaste
en tinieblas yo me hallaba,
más Tú mi senda alumbraste.

Entre multitud de gente
vagaba sin esperanza
como un barco a la deriva
naufragando, iba mi alma.

A inquirir comencé un día
¿qué pasaba?. No sabía,
entre temores y dudas,
existía más no vivía.

¿Qué pasa conmigo, Dios?
¿Qué es lo que me está pasando?
Quiero reír y no puedo;
siempre termino llorando.”

“Ayúdame mi buen Dios; “
ayúdame, te lo pido
sana ya mi corazón
y llena hoy mi vacío.”

Al momento algo ocurrió;
Su Palabra Él enviaba
“Soy la luz”, dijo el Señor;
por una piedra me hablaba

Mi corazón se alumbró;
comprendí lo que pasaba
Al instante me rendí
pues JESÚS me visitaba.

Desde entonces soy feliz;
tengo paz y tengo gozo
sí me persiguen y ofenden,
como JESÚS, yo perdono.

Hoy oro, canto y alabo
a mi Salvador bendito
no me canso de adorar a mi Dios,
pues Él lo hizo.

¡Gloria doy a mi Señor!
¡Gloria al Espíritu Santo!
¡Gloria al Padre que me dio!
lo que yo estaba anhelando.

¿Quieres tú también lo mismo?
¿Ansías vivir un cambio?
Ven hoy a mi Salvador,
mi JESÚS te está esperando.

Publicado en Adviento

el olvido, nuestra vacuna

Cuando decir que el tiempo nos traspasa,

nos aleja o nos une en un instante,

más procura en su génesis constante

que podamos pensar en lo que pasa.

.

Decir que el sueño roto nos rebasa

es solo un juego poco interesante

con el que despreciar más adelante

la señal que nos manda y nos abrasa.

.

El olvido será nuestra vacuna

salvando todavía la oportuna

beldad que todo tiene

y que nos nombra.

.

Le diremos adiós a aquellos días

porque vamos en busca de alegrías

marchitas por las horas en la sombra.

Y después de los lamentos

vienen gozos,

después de la desesperanza

la esperanza

después del sufrimiento

la alegría.

el olvido

vacuna

el recuerdo

esperanza

tu vida

la mía