Publicado en Adviento

Anoche soñé que te veía

He deseado

decirle al viento 

que apagara su llanto, 

y cuando soñara,

desnuda la luna nueva. 

He añorado el tiempo 

que me llevara al cielo 

para poder tenerlo 

en mi regazo nuevo. 

He visto apagarse 

la sirena vieja 

en la noche fría 

en tu noche tenue. 

He deseado beberte 

en el verso de seda 

y dibujar en tu pelo 

un beso nuevo. 

He cantado al espacio 

con mis manos quietas 

una saeta en la noche 

que de espuma, me lleve 

He querido entregarme 

a tu alma buena 

mas, no ha podido conmigo 

mi triste pena. 

He sembrado en la arena 

tu dulce aroma 

y me ha llevado a tu vera 

tu piel morena. 

He cogido tus manos 

entre las mías 

y me han llevado 

a la orilla de mis recuerdos 

He sentido tus dedos 

que me llenaban 

de placentero agrado 

cuando tocaban 

He cantado contigo 

la tarde entera 

y he bebido tu llanto 

de luna llena .

Publicado en Adviento

Sígueme

Te aseguro que cuando eras joven, tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras”.
De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Y después de hablar así, le dijo: “Sígueme”

Del Evangelio de San Juan,

Si un árbol dejara sus ramas caídas

y su aroma me alcanzara

la belleza que encierra

me acogiera.

Si pudiera leer un libro

en ti apoyado,

cantar pasando página,

pintar tu nombre,

“acoger al poeta

que llevo dentro,

escuchar tu palabra

que me dice

Sígueme”

Y yo, con los ojos cerrados

cogerte de la mano.

Si cuando necesite tu apoyo,

cuando no pueda sostenerme

pronunciara tu nombre,

y supiera ,que no me dejarías.

Si me susurras mi nombre

te respondería,

“Señor quiero seguirte”

como Tú me sigues”.