Publicado en Adviento

El hombre de los Risketos

Hoy quiero traer a mi blog, un escrito que me ha regalado una amiga.

El hombre de los Risquetos. Espero que les guste,

Gracias por regalarme este escrito

EL HOMBRE DE LOS RISQUETOS.

Cuentan (no sé si será verdad) que existía un hombre al que le gustaban mucho los risketos. Tanto que deseó ser uno de ellos y, como era bueno y no se metía en problemas, el deseo se le cumplió y, un buen día, sin esperarlo, se levantó siendo un risketo.

¡Qué contento estaba! Era muy, muy grande y era gracioso verlo en su casa. Un risketo comiendo risketos.

Pero no tenía ni idea de lo que se le venía encima…

En cuanto salió a la calle unos se alejaban de él y otros, sorprendidos por el tamaño, se acercaban y le daban un mordisco.

¡Cómo dolían los mordiscos! El hombre, en cuanto pudo, se liberó de todos los que le estaban comiendo y se fue corriendo a casa. Y se arrepintió de ser un risketo. Quería ser el que era antes. No sabía qué hacer. ¿Cómo hacerlo si ni siquiera sabía cómo se había convertido en risketo?

Unas grandes lágrimas empezaron a salir de sus ojos cayéndole por el rostro y se dio cuenta de que se lo estaban reblandeciendo. No podía llorar si quería seguir viviendo… Y, en ese momento, se acordó de la Virgen de los Milagros.

Lo malo era que para ir a verla tenía que atravesar la ciudad y era tan grande que no cabía en ningún transporte, tenía que ir andando y eso suponía que le daría bocados por todas partes.

Se le ocurrió camuflarse con ropa, pero no sirvió de nada puesto que por mucho perfume que se echara no lograba esconder el olor a risketo.

Mucha gente le daba mordiscos por el camino, sobre todo los niños.

Poco a poco fue cambiando de tamaño y tuvo que quitarse la ropa porque ya no le servía. Cuando llegó a la Virgen de los Milagros no superaba el tamaño de una uva. Sólo se le veían los ojos, la nariz y la boca. Tenía que tener mucho cuidado para que nadie lo pisara.

¿Cómo llamar la atención de la Virgen con tanta gente y con su tamaño? – se preguntaba.

Decidió esperar a la noche escondido dentro de un confesionario. Estaba tan cansado que, cuando llegó la noche, se quedó dormido y al despertarse de dio cuenta de que no estaba en el mismo sitio, estaba en un recogedor…

 ¡No! ¡Habían barrido el confesionario! Lo más rápido que pudo cogió un pelo muy largo y lo ató a una pequeña piedra y se dejó caer hasta el suelo y se presentó otra vez ante la Virgen. Tenía que esperar hasta la noche, pero esta vez no se iba a quedar dormido. Y así fue, cuando llegó la noche se puso ante sus pies y la saludó, y la Virgen, que no veía nada porque estaba oscuro, se llevó un susto tremendo.

El hombre encendió unas cuantas velas y la Virgen de los Milagros se quedó perpleja ante semejante espécimen.

Después de recuperarse de la impresión, escuchó atentamente la historia del personaje que tenía delante y le concedió lo que quería, ser el hombre que era antes.

Y así fue como el hombre risketo se convirtió en el hombre de los risketos porque nunca dejó de comerlos.

                                                         MARIBEL TORRES QUESADA

                                                        GRANADA, 1 OCTUBRE 2020

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Oración al Cristo de San Damián

Señor que hoy mueres

en la Cruz por mis pecados

Señor que hoy vives

Resucitado en nuestros corazones

Desde la Capilla de San Damián te pido

que me aceptes como soy.

Soy, como tú me has creado,

frágil y débil.

Pon en mis manos las tuyas

mis ojos los de tu mirada

mi sufrimiento en tu Cruz

mis lamentos en tus llagas

mi arrogancia, en tu serenidad.

OH buen Jesús,

acepta mis súplicas,

para que siempre pueda:

Servir, amar y consolar.

Y aceptándome humildemente

la Cruz de cada día,

se convierta mi lamento en alegría

mi tristeza en compasión

mi soledad en acogida

mi egoismo en fortaleza

y mi interior en un grito.

Amén

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El paseo de los tristes de la Alhambra iluminada

“El Paseo de los Tristes,

huella de mi Granada,

diamante oscuro en la noche

de la Alhambra iluminada,

y la belleza parada”.

¿Porqué llamar Triste

a tan digno paseo

con tanta belleza junta

a los pies de la rojiza Alhambra?

¿Será porque una princesa

o sultana enamorada

tuviera el mar de amores

de alejarse de Granada?

o al mismo Boabdil suspiraron

“No llores como mujer

lo que no supiste defender

como hombre”

o también este otro

“Dadle limosna mujer

que no hay en la vida nada

como la pena de ser

ciego en Granada.

Paseo de los Tristes

Vergel de mi Granada

!si algún día vienes

párate en los puentes

que sobre el Darro hay.!

Camina tranquilamente,

que de palacios esta lleno

a la izquierda y la derecha

corren callejuelas pequeñas,

unas a la Alhambra suben

otras hasta el Albaicin

y todas confluyen aquí.

El paseo comienza en la Plaza

con la Real Chancilleria

con los juzgados al fondo,

hoteles y restaurantes

y mi colegio de Abogados.

El primer puente, abre el camino

y ya la gente se va agolpando

te aconsejo por la noche

que menos bullicio tiene.

Sigue el camino despacio

detente mirándolo todo

que no hay desperdicio,

y si algo te perdiste

vuelve el camino,

y comienza de nuevo.

Iglesias y conventos

y el museo Arqueologico

y al final del paseo

bendita vista a la Alhambra.

Si la vez por primera vez

no la olvidaras,

te puedo asegurar.

Haz una parada en la fuente

descansa en algún bar

tómate una cerveza

que con gran tapa acompañará.

Y si vas acompañado,

recítale un mensaje de amor

que como te declares aqui

jamás el compromiso romperás.

Y si algún día lo rompes

seguro volverás,

como excusa perfecta

de volverte a enamorar.

“En el paseo de los tristes

le di mi primer beso,

le cogí de la mano

y le dije te quiero.

En el paseo de los tristes

le recité mi primer verso

y bajo la luz de la luna

con la Alhambra de testigo

me enamore de ella.

En el paseo de los tristes

con el sonido del Darro

el Rey Chico padrino

le puse el anillo

y pedí la mano.

Al paseo de los tristes volví,

cuando las canas peinaban,

la barriga ensanchaba

y acompañados vinimos

de hijos y nietos.

Sentimos los dos nuevamente,

el suspiro de la noche

la alegria de aquel momento

!y hasta se nos quitó el lamento

de tanto penaero que llevamos dentro!

!!Anímate y vente,

y ya que te pones,

no dejes el paseo

por la cuesta,

que hasta el Albaicin llega.

Eso sí sube despacio,

que la vida es larga

y los excesos malos.

Respira profundo

entretente mirando

para, respira y sigue

aprovecha y le coges la mano.

Y llegando a Plaza larga

tómate unos caracoles

regaditos con un buen vino

y una vista de lujo.

Y seguro lo mismo suena

una guitarra enamorada,

de la Tuna de Granada.

y cuando por la noche duermas

te sentirás tan a gusto y sentirás

mereció la pena seguro

volver